Las pinturas refractarias proporcionan una barrera protectora entre el metal fundido y el substrato del molde o del macho. Es esta barrera la que tiene un papel fundamental en asegurar la integridad de la superficie en bruto de colada del producto acabado, por lo que cualquier inconsistencia en la estructura de la pintura o en el método de aplicación quedará reflejada en la calidad de la superficie de la pieza. La mejora en la calidad superficial en bruto puede ser tan básica como la eliminación de la definición del grano, pero con más frecuencia se trata de la reducción y eliminación de un número de defectos de pieza:
- Penetración del metal
- Desmoldeo dificultoso de la pieza
- Erosiones en el molde
- Defectos de gas
- Reacciones del molde / metal
- Defectos por expansión de la arena
- Defectos metalúrgicos
Mediante una cuidadosa selección de los componentes refractarios y de la reológica, las pinturas de Foseco están diseñadas para depositar la correcta estructura de la pintura sobre un substrato dado, asegurando la integridad de la superficie de la pieza. Esta gama de productos ha sido especialmente diseñada de manera que puedan ser aplicadas por inmersión, flow-coating, brocha y spray.